Lograr una mayor capacidad habitacional sin comprometer la habitabilidad urbana requiere un análisis crítico de la sección y la ocupación del suelo. Este curso proporciona criterios para evaluar el equilibrio entre densidad construida y calidad del espacio público. Aprenderás a proyectar tipologías híbridas y a dimensionar servicios colectivos, transformando la presión inmobiliaria en una oportunidad para consolidar tejidos urbanos resilientes y dotacionales.